miércoles, 21 de septiembre de 2011

Gallo de Metal

Como buen Gallo de Metal que soy, me levanté a las 5 de la matina. No fue por motus propio ni por planificación.Sino por ataque de tos de mi niña...
Siempre digo que si uno se levanta muuuy temprano,  el día se aprovecha más. En otras ocasiones he adelantado muchísimo trabajo!
Pero esta vez, he decidido no hacer nada. Me tomé estas horas previas al comienzo del día, a hacer una de las cosas que más me gusta: Tomar mate, leer y escribir...
Y aunque es posible que después del almuerzo este lujo me pase factura (porque tendré mucho sueño) estoy muy feliz de haberme dedicado a mi. A darme un rato y un lugar de paz.
En el único momento en que puedo estar sola. En silencio. Dónde nada ni nadie puede interrumpirme y dónde sólo estamos mi mente y yo. O como dice mi idolo Dyer, en donde estamos sólo Dios y yo.
Saben lo maravilloso que es poder ver el amanecer desde mi balcón mientras les escribo?
Es el momento que más adoro del día.
Recuerdo que cuando era niña me levantaba y me iba a la puerta del patio de mi casa, sólo para ver amanecer... Me parece tan mágico...
Y despues del día que tuve ayer, me reconforta saber que todos los días El Universo nos da la oportunidad de hacer borrón y cuenta nueva.
El amanecer es saber que todas las oportunidades están delante de nosotros. Que sólo debemos tomar otras decisiones. Decisiones nuevas. Y todo el mundo se abrirá ante nosotros... Sólo hay que quererlo...

Hoy mis plantas ya dieron flores... Todo vuelve a empezar. Todo termina. Nada es eterno, por suerte. Ni el amor, ni el dolor, ni la estupidez humana. Empecemos de nuevo. Amanezcamos otra vez. El Universo siempre está de nuestro lado.

BIENVENIDO A TODAS LAS POSIBILIDADES

viernes, 16 de septiembre de 2011

No me pidas lo que no me podes dar...

Hoy la verdad que tengo un nudo en el estómago que no me deja respirar bien.
En realidad no tendría que ser yo la del nudo. Pero soy yo la que lo tengo.
Me siento defraudada. En realidad no debería. En realidad me doy cuenta de que está mal sentirme así.
Yo tengo un gran problema. Bueno dos. Bueno muchos...
Por un lado confío mucho en la gente. Y creo que la gente me va a responder como yo respondo. Que estará ahi como yo estoy. Que darán como yo doy. Porque eso es lo que yo haría. Es lo que soy.
Por otro lado, digo las cosas de frente. Digo lo que pienso cuando lo pienso. Y eso a veces (por no decir siempre) cae mal. No puedo ser falsa, ni hipócrita ni hablar por atrás. Todo lo que le digo a otro, es porque te lo dije primero en la cara!
Y hoy me doy cuenta que muy poca gente es así. Que la mayoría habla y habla pero cuando las papas queman, cuando hay que enfrentarse, cuando hay que decir, todos callan.
Todos callan menos yo. Que no puedo con mi genio y hago lo que me sale hacer. Ser completamente transparente. Honesta. Brutal. Y me quedo sola con mi franqueza....
Y lo peor es que hoy descubrí que si soy así, está bien. Y si los demás no, también está bien.
Entonces estoy doblemente herida. Herida por haber sido "usada" y herida por haberme enojado. Por haber caído en la trampa del enojo, de la pelea, de la contestación.
Por haberme enojado tanto con alguien que me pide lo que no me puede dar. Que me pide compromiso cuando nunca lo da. Que me pide lealtad cuando no la tiene.
Y eso también me pone muy mal. La gente que le exige cosas a los demás y ni ellas mismas lo saben dar. Con qué cara!
Pero insisto, lo peor no es la situación. Lo peor es mi enojo. Y el porrazo en la cabeza, de decir: Dios mío! Cuánto tengo que aprender todavía.!! Qué lejos estoy todavía de poner en práctica todo lo aprendido!

Porque como dijo no se quien: "Pretender que todos actúen bien, también es soberbia"

martes, 31 de mayo de 2011

Hágase Cargo!!!!!!!!!!!

Normalmente tengo un tono bastante tranquilo en mis post. Y trato de no decirle a nadie lo que tiene que hacer. Porque creo que no me corresponde. Pero hoy, ya no puedo ocultar mi ofuscación por seguir viendo gente que se queja y se queja y no hace NADA por cambiar!!! Por eso, aquí va mi descargo.

Estimado lector: 
NADIE puede tomar decisiones por Usted. NADIE. El único ser humano que puede manejarle la vida, es Usted. Es tan simple!
La mayoría de las personas no se responsabiliza por sus actos. O por sus decisiones, o por sus dichos.
Simplemente se limitan a poner excusa tras excusa para justificarse. O peor aún, a echarle la culpa a otro.
Ese otro puede ser el marido, los hijos, la suegra, el jefe, la escuela, el gobierno, el tráfico, etc, etc, etc.
Pero oh! nunca será él mismo.
Y lamentablemente, SIEMPRE es UNO mismo. No hay vuelta. No hay excusa.
Ustedes me dirán, "Eh, que exagerada esta chica! Si le cae un rayo en la cabeza, es culpa del destino, la naturaleza, etc". Y yo le digo: NO! Es culpa suya Señor.
Bueno, decir que es CULPA suya es un poco exagerado. Paso a explicar:
Todo lo que nos sucede en esta vida es reflejo de nuestro interior. De nuestros pensamientos y sentimientos. Entonces, si yo estoy pensando siempre cosas negativas y sintiendo rencor, envidia, etc, muy probablemente, el Universo (por ley de causa y efecto o ley de atracción) me devuelva situaciones complicadas, tristes, problemáticas, traumáticas (como el rayo en la cabeza).
Por el contrario, si en mi mente y en mi corazón hay amor, alegría, felicidad, entusiasmo, pasíon, compasión, solidaridad, es muy muy probable que el Universo (por la misma ley) me devuelva situaciones, personas y oportunidades maravillosas.
Y usted pensará: "Ah que piola esta chica! A ella no le debe pasar nada!!!!!"
Si lee mi blog, Señor, sabrá sobradamente que no es así. Me han pasado cosas feas, y muchas.
La diferencia entre usted y yo, es que yo, me hago cargo.Yo asumo que eso que sucede es: primero, porque de alguna forma yo lo atraje a mi vida; y segundo, sucede para aprender algo.
De todas las situaciones que nos suceden en la vida, debemos aprender algo. Porque si no lo hacemos, vuelven a pasar.
Por eso me enerva la gente que va por la vida echándole la culpa de todos sus males al clima, al gobierno, a la inflación o a la madre. Será de Dios, Señor! Si hay algo en su vida que no le guste, CAMBIELO!! y sea feliz! O es tan necio, de aceptar la infelicidad con tal de no mover un dedo??????????
Pero es como dice el dicho. Hay gente que prefiere morir, antes de cambiar de idea....

miércoles, 25 de mayo de 2011

CRISIS es CAMBIO

Otra vez.
Enésima vez.
Cuántas van?
Los golpes de la vida son muchos. Siempre digo que tengo muy poca edad para tantos palos de la vida. Pero se ve que no. Se ve que mis 30 son suficientes para el Universo para ponerme en la camino las pruebas que me pone. Y el Universo es perfecto. Así que esta crisis es perfecta.
Si, es Perfecta. Porque todo lo del Universo ES el Universo. Así que si soy de Dios. Soy como Dios. Perfecta. Bella. Buena.
Como esta crisis. Como este gran problema. Que no es problema. Es Escuela. Es aprendizaje. Es aprender.
Dios nos pone las pruebas, los problemas, los dramas, para que podamos cambiar. Y hasta que no cambiemos, no pasará la crisis.
Hoy descubrí eso. Que hasta que no hagamos un cambio profundo en nuestras vidas, es imposible que pase el problema. Porque si no es esto, será otra cosa. Pero siempre habrá algo que nos marcará que no damos ese gran paso. Que no avanzamos a la evolución. Y no podemos eludirla. Si no vamos hacia allá, el Universo nos recuerda el camino. A veces suavecito, a veces con un palazo...
El problema es saber qué es lo que tenemos que cambiar. Qué es lo que tenemos que hacer. Para qué lado tenemos que cambiar.
Aunque en el fondo del alma, muy en el fondo... sabemos exactamente lo que tenemos que hacer. Pero a veces se requiere mucha valentía para tomar la decisión. O para llevarla a cabo. A veces es tan claro. Tan obvio.
Pero nos ponemos tantos peros. Tantas trabas nosotros mismos. A veces es simplemente hacer lo que dicta el corazón. Aunque parezca cursi. Aunque parezca que hablo de una novela. No.
Hablo de la más simple realidad.
Hay que hacer lo que nos dicta el corazón. Ese deseo casi oculto. Esa es la voz de Dios, diciéndonos qué debemos hacer. Hasta que no hagamos caso, no habrá armonía. Y reaparecerá la crisis. Disfrazada, pero será la misma...
Habrá que juntar coraje. Porque la Felicidad, es sólo una decisión....

sábado, 14 de mayo de 2011

Panic Attack del Fin de Semana.

Ya saben que me estoy recuperando de una situación muy dolorosa. Aunque silenciosa, privada. Y quizás por eso es más difícil el permitirse pasar el duelo.
Me empeño constantemente en salir adelante. En seguir y trabajar y limpiar y ordenar y estar de buen humor. Me compro ropa y cosas para la casa. Juego con mi hija pero no estoy 100% ahí.
Me empeño en proyectar. Me comparé una casa, un auto.
Haré tal o cual proyecto en el trabajo, me iré de viaje en el 2014.
Porque no puedo decirle al mundo que quiero parar. Que quiero tomarme un tiempo en el campo para estar SOLA.
Sola, y pensar. Sentir lo que tenga que sentir. Llorar lo que tenga que llorar y saber, si realmente el dolor está pasando, o es sólo la anestesia de la rutina.
Y los fines de semana, cuando mas tiempo tengo, y más silencio hay, más paralizada me siento. Ya no tengo que correr tanto, ya no tengo que andar de aquí para allá ni llegar tarde a ningún lado. Puedo sentarme un rato a no hacer nada. Y ahí las cosas ya no son tan fáciles.
Pienso en todo lo que tengo que hacer en la semana, en todo lo que tendría que estar haciendo para que mi semana no sea tan caótica. Para entregar mis trabajos a tiempo y que no me corran con las fechas topes. Para que mi hija tenga todo lo que necesite y no tener que ir de apuro a comprar cosas de último momento.
Sin embargo, me doy cuenta que en la semana, sólo proyecto. Y corro.
Y el fin de semana, sólo proyecto. Y me quedo quieta.
Pero nunca hago.
No acciono, ni concreto.
Y me pregunto, porqué será?. Si mi mente quiere hacer cosas? Si mi mente me dice que es mejor hacer esto o aquello?
Pero el cuerpo no responde. El cuerpo no quiere ir para adelante. El cuerpo, (y quizás el alma) quiere descansar. Quiere dormir mucho.
Mi útero quiere volver a ser el que era. Porque todavía no logró recuperarse. Y la energía que el cuerpo requiere es tan necesaria para sanar como para trabajar. El asunto es que no alcanza para ambas cosas.
Hoy la vida está volviendo a la normalidad. Mi cuerpo me avisa que quizás, si sea cierto que todo lo que pasó será algún día un mal recuerdo. Y me lo recordará todos los meses. Que tal vez, en algunos meses, pueda decir.. "no, hoy tampoco vino. Me voy a la farmacia"
Y quizás las ganas de proyectar, sean las ganas de engendrar. Pero el cuerpo todavía no me responde. Ni una cosa ni en la otra.
Quizás sólo debiera hacer lo que me pide. Descansar.
Porque cuando esté preparado, todas las energías deberán ir a un mismo lugar.
Y en ese momento, no habrá trabajo que valga, ni proyecto que importe más, ni rutina que haga que toda mi energía, toda Yo, no estén ahí.
Mientras tanto sigo aquí, con mil cosas por hacer, millones por concretar, y un sólo sueño por cumplir.

jueves, 21 de abril de 2011

Era en abril...



La verdad, nunca pensé que ésta canción algún día  me representara tanto.
Cada vez que la escuché, lloré como si pudiera sentir lo que pasaba. La tristeza, la pena, la muerte.
Y ahora, con la experiencia de saber que es, no puedo dejar de pensar lo ingenuo que es uno a veces, de creer que sabe del dolor. Y no se tiene la más mínima idea.
Era en abril, y mi niño no llegó a oírme.
No llegó a saber cuánto lo amé, en tan poco tiempo. Ni llego a escuchar las canciones que iba a ponerle en la panza, ni llegó a saber el nombre que iba a tener.
Y fue en abril que se fue sin darme tiempo ni de contarlo. Sin darme la posibilidad de escuchar su corazón.

Y no puedo dejar de preguntarme... qué fue lo que pasó. Que hice, que hizo, que pensó Dios en ese momento, para arrancármelo de esa forma... para no dejarme esa bendición.

Y todos hablan con frases hechas.
"Dios sabe porqué hace las cosas"
"Todo pasa por algo"
"Mejor que fue ahora y no después"
"Por algo habrá sido"
"No pasa nada, ya vas a tener otra oportunidad"
Y bla bla bla, y la cantidad de "blas" que se les ocurra...

Pero lo único que no es palabrerío es el vacío. El vacío literal. En el vientre y en alma. El vacío que deja alguien, que sin razón alguna, se va, y ya no vuelve.

No me digan que no es un niño. No me digan que no es un alma. No me digan que no es mi hijo.
Es todo eso. Y es uno de los dolores más grandes que he tenido que pasar. Que estoy pasando.

Yo se que Dios me dará otra oportunidad. Se que tendré otro(s) hijo(s), pero ya nunca tendré este. No es reemplazable. No es intercambiable. 

Aunque me digan y me repitan que NO pasa NADA... Yo sé que sí pasa, y mucho.
Pasa que ahora, puedo decir que tengo un bebé en el cielo. Que ni siquiera tuvo nombre. Pero que era mi bebé, y que como tal merece mi amor, mi respeto y mi duelo.

Sólo Dios, (si, ese mismo Dios que decidió que hoy no esté... en quien sigo creyendo y a quien le sigo pidiendo, ese Dios al que no entiendo), sólo Dios decía, sabe cuándo podré volver a sonreír, y que no sea de compromiso.
Sólo Dios sabe cuándo voy a dejar de llorar cuando no me ven. 
Y así como en Dios dejé a mi hijo, en Dios dejo mi pena. Hasta que decida llevársela con Él...


Sabes, hermano, lo triste que estoy?
Se me ha hecho vuelo de trinos y sangre la voz,
se me ha hecho pedazos mi sueño mejor,
se ha muerto mi niño, mi niño, hermano.

No pudo llenarse la boca de voz,
apenas vacio el vientre de mi dulce amor.

Enorme y azul la vida se le dio y no pudo tomarla,
no pudo tomarla de tan pequeño.
Yo le habia hecho una blanca cancion
del amor entre una nube y un pez volador;
lo soñe corriendo, abrigado en sudor,
las mejillas llenas, la mejillas llenas de sol y dulzor.

Era en abril el ritmo tibio de mi chiquito que danzaba,
dentro del vientre un prado en flor era su lecho
y el ombligo, y el ombligo, y el ombligo el sol...

No busques, hermano, el camino mejor,
que ya tengo el alma muda de pedirle a Dios.

Que hacemos ahora, mi dulsura y yo,
con dos pechos llenos, con dos pechos llenos de leche y dolor?

Era en abril el ritmo tibio de mi chiquito que danzaba,
dentro del vientre un prado en flor era su lecho,
y el ombligo, y el ombligo, y el ombligo el sol...
Estamos pensando, seria mejor, el marcharnos tres,
el marcharnos tres...que quedarnos dos...




sábado, 5 de febrero de 2011

Crisis número mil...

Hoy es uno de esos días en que me gustaría escribir algo coherente.
Pero desde ya les aviso que eso no va a suceder.
Tengo una sensación de hastío. De hartazgo. No se exactamente por qué. No tengo idea.
No se si es el clima, el calor, la migraña que me acompaña desde hace 8 horas o simplemente la realidad.

No quiero que parezca que me quejo de mi vida. Tengo una vida muy linda. Tengo un trabajo que me da de comer, tengo un marido maravilloso aunque desordenado y tengo una hija que lo único que tiene de "malo" es que es tan bella y dulce que no puedo retarla, porque cuando lo hago, me abraza y me besa...
Tengo salud (salvo por esta migraña) y mi casa es muy bonita. Pequeña, pero bonita.

O sea que en realidad la incomodidad no pasa por lo exterior. De hecho tengo cosas que siempre quise y otras no, pero en rasgos generales no me puedo quejar.
O sea que la incomodidad pasa por un estado interior. Pasa por algo que me pasa por adentro.
Como si nunca nunca llegara a estar en paz. Como si siempre me faltaran 5 para el peso.

Y ya estoy agotada de sentirme así. Tengo ganas de cortar, y volver a dar las cartas. A veces tengo una inmensa necesidad de irme lejos lejos, al medio del campo, donde nadie me conoce. Sólo para pensar.
Pensar qué? No se. Simplemente tener el tiempo de pensar en algo. En qué quiero exactamente de mi vida. En cómo me gustaría que fueran mis días, como me gustaría que fuera mi vida. Cómo empezaría y cómo terminaría. Y quizás así, decidiendo eso, no sentiría siempre esa sensación de que la vida me pasa por arriba.
De que "otro" , o la vida, o no se quien decide por mi. Y yo no soy dueña de elegir.

Eso es lo que más me incomoda. Sentir que no tengo el mando, el poder de mis acciones. Que siempre es correr atrás de otro, por otro y para otro. Porque si por un segundo yo escuchara mi corazón, no haría ni la mitad de las cosas que hago en el día. Pero hay que hacerlas, pienso.
Tengo que seguir en este papel de buena alumna y hacer todo lo que me manden el honor y las buenas costumbres.
De ser buena profesional, buena madre, buena esposa, buena hija...

Pero yo lo que quiero, no es ser buena. Yo quiero ser FELIZ!!
Yo quiero hacer lo que se me cante. Yo quiero trabajar, o estudiar, o limpiar, o lo que la imaginación me mande, sin tener que dar explicaciones, ni entrar en los estereotipos, ni caer en comparaciones de los "colegas".
Simplemente disfrutar de la vida. Eso quiero. Quiero no sentir que de febrero a diciembre vivo una tortura y que sólo en enero, en las vacaciones soy feliz.
Quisiera encontrar el punto medio entre el trabajo y el disfrute. Quisiera sentir que puedo descansar, que puedo divertirme, que puedo disfrutar a mi familia. Todo eso, aún en días laborales.

Les dije que hoy no estaba coherente. Pido disculpas.
Sólo quiero irme lejos. Y pensar. Pensar si me quedo o si me voy. Si sigo con mi trabajo o si me dedico  a otra cosa. Si vivo en la cuidad o me voy al campo. Si quiero dinero o prefiero la paz.

Saben lo que cansa? Que los años pasan y siempre me pregunto lo mismo. Y no tengo la posibilidad de poder parar a pensar todo eso.
Y a veces siento que me pasan los años y yo sigo acá, con un gran "no se" en la cabeza. Sin estar centrada. Sin ser Yo misma en un 100% .
Y saben lo peor? Que odio la gente que se queja. Y lo único que me sale es quejarme.
Pero es en realidad un pedido. Un pedido a mi misma para parar. Parar, pensar, decidir y hacerse cargo.

Ojalá no me lleve un año más....

domingo, 30 de enero de 2011

El buen salvaje.

Hay una teoría que dice que los seres humanos somos buenos por naturaleza. Y que es la sociedad la que nos pone "malos" y nos hace egoístas, mezquinos y aprovechadores.
Hay una teoría contraria que dice que es al revés, que somos malos y egoístas por naturaleza (como los animales, en el sentido que cada quien lucha por sobrevivir) y que gracias a la sociedad y las reglas sociales podemos convivir sin matarnos unos a otros (??????????)
Sea cual sea la correcta, yo creo en la primera. Yo creo que todos los seres humanos somos instintivamente "buenos", solidarios, gentiles y que es el contacto con la sociedad, con los supuestos códigos de ésta lo que nos transforma en seres cada vez más egoístas, mezquinos e incapacitados emocionalmente.

Hoy entré en uno de los mayores conflictos conmigo misma que me ha tocado vivir.
Estoy en el dilema de dejar o no que mi hija se contamine con ésta sociedad, con estos "códigos".

Nos juntamos varias amigas a tomar mate, y una de ellas es madre, como yo. De hecho, ambas niñas tienen la misma edad.

Su hija viste ropa de diseñador. La mía no.
Su hija tiene los mejores juguetes. La mía tiene juguetes. Y se divierte más con las cajas.
Su hija es tan inteligente que juega con niños mayores. La mía juega con cualquier niño.
Su hija hace lo quiere, como quiere y cuando quiere. La mía hace lo que quiere, dentro de ciertos límites.
Su hija llama la atención gritando y señalando. La mía dice: Mami...
Su hija le mostraba los juguetes a la mía. Mi hija se los daba sin problemas.
Su hija empujó a mi hija de su lugar para sentarse ella...
Y a pesar de su comportamiento, mi hija no paraba de abrazarla.

Que hay de diferente en esas dos niñas? Entiendo que cada una nació con una personalidad, que son individuos diferentes. Pero creo que la forma de criarla, los valores que se le inculcan, las formas de tratarlos hacen que los niños sean diferentes.

Quizás cometo un gran error. Quizás, así como esta persona cree que su hija es superdotada a nivel intelectual, yo creo que mi hija es puro amor. Creo que es muy dulce y que es muy buena. Porque a todos abraza y besa, y nada más. Si da algún golpecito o algo así es porque está aprendiendo a acariciar.

Es cierto que no se cómo será de grande. Es cierto que no sé cómo será con muchos niños ya que siempre está conmigo, con su padre o su abuela. Pero yo la veo así.

Y tengo miedo de que los otros chicos, la gente, las madres... contaminen tanta dulzura. Y los maltratos de la sociedad la conviertan en un ser que no me gustaría ver.

Sé que no tengo derecho a pensar en esto. Se que no tengo derecho a tenerla en una burbuja. Hoy me encantaría.

Dios me ilumine para poder darle las herramientas necesarias para que sea una hermosa mujer de bien, con todos lo valores de una excelente persona. A pesar de los demás. A pesar de los golpes. A pesar de las desiluciones con la gente. A pesar de la mezquindad y el egoísmo.

Ojalá que mi hija nunca deje de ser quien es...

miércoles, 12 de enero de 2011

Aprender del Karma

No puedo evitar lo que me pasa. Podría prevenirlo. Pero una vez que está aquí, no puedo evitarlo. Sólo debo saber qué hacer con esto que me pasa. Como si fuera tan fácil!
No, no lo es.
Pero es lo que hay que hacer.
Hoy tengo una enorme tristeza y una gran angustia. No me gusta ver sufrir a los que más quiero y si fuera por mí, no sufrirían nunca más. Seríamos todos felices por siempre.
Pero ahora no lo somos. Y eso debe tener alguna explicación.

A veces pienso que soy muy chica para haber vivido tanto. Que a los casi 30 años no me pueden haber pasado tantas cosas. Y si, pueden. De hecho muchas me habían pasado ya antes de los 13.
Y me pongo a pensar.... Dios... si recién tengo 30... cuántas más faltan???

Entonces recuerdo el Karma. Que todo lo que nos sucede es por algo vivido previamente, en ésta o en otra vida. Y me horrorizo de mi misma. Que habré hecho! o qué habré sido!

Pero no necesariamente uno ha sido malo en otra vida para sufrir en ésta. A veces simplemente somos tercos. Somos necios y no aprendemos las lecciones. Y nos suceden hasta que aprendemos. No hay salida a la rueda del Dharma.

Por eso es necesario aprender la lección para evitar seguir inmersos en las mismas situaciones. Por eso hay que saber QUE hacer con lo que nos pasa. Es decir, la lección.

"Si sucede es para algo".... "Dios sabe por qué hace las cosas"..... "Los caminos del Señor son misteriosos..."
y cuántas frases del estilo tenemos a flor de piel y no tenemos ni idea qué significan.
Bueno, significan ésto. Hay que aprender la lección porque si no lo hacemos, seguiremos indefinidamente inmersos en las mismas situaciones, con la misma clase de gente y sufriendo de la misma manera. Y a veces Dios, el Universo o como quieras llamarlo nos pone "pruebas" que nos resultan incomprensibles. (Además de desagradables)

Hoy estoy triste y un poco asustada. Y no lo puedo evitar.
Pero lo que si puedo evitar es volver a vivir esta situación. Aprendiendo la lección, dándole valor a lo que realmente lo tiene, y aprendiendo a ser feliz, por sobre todas las cosas.
Eso es evolución.
Eso es karma
Eso es dharma.