miércoles, 21 de septiembre de 2011

Gallo de Metal

Como buen Gallo de Metal que soy, me levanté a las 5 de la matina. No fue por motus propio ni por planificación.Sino por ataque de tos de mi niña...
Siempre digo que si uno se levanta muuuy temprano,  el día se aprovecha más. En otras ocasiones he adelantado muchísimo trabajo!
Pero esta vez, he decidido no hacer nada. Me tomé estas horas previas al comienzo del día, a hacer una de las cosas que más me gusta: Tomar mate, leer y escribir...
Y aunque es posible que después del almuerzo este lujo me pase factura (porque tendré mucho sueño) estoy muy feliz de haberme dedicado a mi. A darme un rato y un lugar de paz.
En el único momento en que puedo estar sola. En silencio. Dónde nada ni nadie puede interrumpirme y dónde sólo estamos mi mente y yo. O como dice mi idolo Dyer, en donde estamos sólo Dios y yo.
Saben lo maravilloso que es poder ver el amanecer desde mi balcón mientras les escribo?
Es el momento que más adoro del día.
Recuerdo que cuando era niña me levantaba y me iba a la puerta del patio de mi casa, sólo para ver amanecer... Me parece tan mágico...
Y despues del día que tuve ayer, me reconforta saber que todos los días El Universo nos da la oportunidad de hacer borrón y cuenta nueva.
El amanecer es saber que todas las oportunidades están delante de nosotros. Que sólo debemos tomar otras decisiones. Decisiones nuevas. Y todo el mundo se abrirá ante nosotros... Sólo hay que quererlo...

Hoy mis plantas ya dieron flores... Todo vuelve a empezar. Todo termina. Nada es eterno, por suerte. Ni el amor, ni el dolor, ni la estupidez humana. Empecemos de nuevo. Amanezcamos otra vez. El Universo siempre está de nuestro lado.

BIENVENIDO A TODAS LAS POSIBILIDADES

viernes, 16 de septiembre de 2011

No me pidas lo que no me podes dar...

Hoy la verdad que tengo un nudo en el estómago que no me deja respirar bien.
En realidad no tendría que ser yo la del nudo. Pero soy yo la que lo tengo.
Me siento defraudada. En realidad no debería. En realidad me doy cuenta de que está mal sentirme así.
Yo tengo un gran problema. Bueno dos. Bueno muchos...
Por un lado confío mucho en la gente. Y creo que la gente me va a responder como yo respondo. Que estará ahi como yo estoy. Que darán como yo doy. Porque eso es lo que yo haría. Es lo que soy.
Por otro lado, digo las cosas de frente. Digo lo que pienso cuando lo pienso. Y eso a veces (por no decir siempre) cae mal. No puedo ser falsa, ni hipócrita ni hablar por atrás. Todo lo que le digo a otro, es porque te lo dije primero en la cara!
Y hoy me doy cuenta que muy poca gente es así. Que la mayoría habla y habla pero cuando las papas queman, cuando hay que enfrentarse, cuando hay que decir, todos callan.
Todos callan menos yo. Que no puedo con mi genio y hago lo que me sale hacer. Ser completamente transparente. Honesta. Brutal. Y me quedo sola con mi franqueza....
Y lo peor es que hoy descubrí que si soy así, está bien. Y si los demás no, también está bien.
Entonces estoy doblemente herida. Herida por haber sido "usada" y herida por haberme enojado. Por haber caído en la trampa del enojo, de la pelea, de la contestación.
Por haberme enojado tanto con alguien que me pide lo que no me puede dar. Que me pide compromiso cuando nunca lo da. Que me pide lealtad cuando no la tiene.
Y eso también me pone muy mal. La gente que le exige cosas a los demás y ni ellas mismas lo saben dar. Con qué cara!
Pero insisto, lo peor no es la situación. Lo peor es mi enojo. Y el porrazo en la cabeza, de decir: Dios mío! Cuánto tengo que aprender todavía.!! Qué lejos estoy todavía de poner en práctica todo lo aprendido!

Porque como dijo no se quien: "Pretender que todos actúen bien, también es soberbia"