lunes, 30 de diciembre de 2013

OTRO AÑO VIEJO, OTRO AÑO NUEVO.... Y? CUÁNDO ARRANCAMOS??

Otro año se va. Y yo siempre con la misma sensación. Otro fin de año sintiendo que no hice todo lo que había que hacer.
En realidad, son todos los fines de... fin de curso, fin de cumpleaños, fin de vacaciones. Fin de año laboral. Todos los Fin de... yo siento que me faltan 5 para el peso.
Y que sucede al año siguiente? Me faltan 5 para el  peso.
Como en estas vacaciones. Hacía 4 años que no me iba de vacaciones!! quería hacer TANTO, quería hacer TODO en 1 semana. Descansar, pasear, comer, dormir, nadar, escalar, leer, proyectar, organizar el año siguiente, meditar... Me llevé 3 libros para leer!! 3 libros para una semana!!!! con dos niños pequeñitos!!!!
En dónde tengo la cabeza?? En qué pienso?
Es entonces que me doy cuenta cuán altas son mis expectativas para conmigo misma.
Y cuánto fracaso me espera en este próximo año, si sigo exigiéndome así.
No podría acaso agradecer el estar tomando mate mirando la montaña? El agua fresquita del río? Los niños jugando con arena? el Sol? el silencio? los pájaros?
Porqué me tengo que llevar listas interminables de actividades hasta en vacaciones?
Porque tengo esa estúpida idea de que si no "hago" no Soy. De que tengo que hacer algo "productivo". Hasta en vacaciones.
Y con los años me pasa lo mismo.
Me pongo metas inalcanzables. Me "propongo" consquistar el mundo en 365 días. Y resolver todos mis problemas, y encontrar todas las respuestas. Y superar todos los obstáculos. Todo lo que me costó 32 años construir!!!! No lo puedo destruir en tan poco tiempo.
Sin embargo, estas vacaciones me han enseñado varias cosas.
Fui al río. Y lo observé. Observé cómo de un día para el otro se limpió. Observé como su agua transparente sigue su curso independientemente de todos los que estábamos ahí. Observé que siguió su camino y que nunca volvió para atrás. Me senté, y me fui con él. Y dejé que todas las presiones y tensiones se las llevara el agua.
Observé una tormenta. Muy fuerte. Y vi como los animales sabían perfectamente qué venía. Y vi como la naturaleza se deja "llover". No se resiste. Se queda, y espera. Pasa. Y al otro día todo vuelve a ordenarse. Y a florecer.
Fui a andar a caballo. A Yegua en realidad. Margarita no estaba muy contenta con la idea. Se dio cuenta que le tenía miedo. Le pedí perdón por estar ahí arriba. Y por no saber cómo manejarla. Yo estaba muy nerviosa.
Pero le hablé, y me dejé llevar. Y le dije, Margarita, confío en vos. Vos sabés lo que hacés. Asi que pensé en el río y me dejé llevar. Me deje fluir con ella, con el paisaje, con la Naturaleza. De a ratos se ponía brava y galopaba (probablemente por algún movimiento mío que hice sin querer) pero en seguida recuperaba su marcha tranquila. Y yo pude disfrutar.
Y estas experiencias me parecieron una metáfora perfecta de lo que tengo que hacer este año. Tengo sólo una meta. Muy difícil para mi, mente/ego ultra controlador.
QUIERO DEJARME FLUIR CON LA VIDA. Quiero que la Vida me lleve y dejarme llevar. Quiero dejar de entorpecer mi camino con listas y manda
tos y exigencias y deberes ser.
Quiero entender en la cabeza y el corazón que el Universo es mas grande que cualquier otra cosa, aún en mi propia vida, y que mientras menos "me meta" mejor me va a ir.
Quiero dejar de ser el obstáculo, el palo en la rueda de mi propia existencia.
ME LIBERO DE TODA EXIGENCIA Y DE TODO DEBER. APRENDO A SER Y A FLUIR.
Ese es mi decreto para este nuevo año.
Feliz Año Nuevo para todos. Feliz Vida Nueva para MI.