lunes, 28 de enero de 2013

Mi Ser Yo no depende de Vos (o al menos no debería)

¡Que tema recurrente por favor! Al menos en lo que a mí respecta. Pero sé que no sólo a mí.
¿Es un tema femenino? ¿Somos las mujeres las que pensamos que sin el Otro no existimos?
Hay muchas mujeres que no piensan así. Benditas sean.
Muchas pensamos, sentimos, que si el Otro no nos mira, no nos registra, no se da cuenta de nuestras necesidades y las satisface, no existimos. Al menos para él. Y por ende tampoco para nosotras mismas.
Son palabras rebuscadas  para decir que muchas de nosotras depositamos la felicidad, el bien-estar, la alegría en un Otro (pareja, hijos, padres, pero sobre todo Pareja!) Para que ese Otro   nos de la Existencia. Que nos dejen SER.
No  sólo lo noto en mí. Lo noto en muchas mujeres, escucho, leo muchas mujeres que tienen (tenemos) ese problema. Incluso una compañera me hizo notar, las canciones, las novelas, están plagadas de situaciones en que ella se va a morir si él la deja, si se va, si quiere a otra, etc, etc, etc. Quiere decir que hasta culturalmente nos meten/metemos esas ideas en la cabeza. Ideas de dependencia absoluta de otra persona que me da/quita la felicidad.
Y mi dilema eterno es cómo hacer para cambiar ese paradigma. No quiero que NADA pero NADA de lo que haga el Otro condicione mi felicidad. Quiero DESPEGARME del Otro y sus acciones.
Entiendo que si quiero a alguien, y hace algo que pueda dañarme, me duela. Entiendo que puedo sentir decepción  que puedo pensar, puta, que garca. ¿Pero de ahí a sufrir?  ¿A quedarme tirada en la cama? ¿A vivir paranoica para que no lo vuelva  a hacer?
No, eso no lo quiero vivir más. No lo quiero hacer más.
Mi sueño sería algo así  Yo vivo una vida feliz al lado de gente que me hace mas feliz. Y cuando alguno hace algo que a MI me parece que no me va, que ya le expliqué porqué no me  va, y aún lo hace,  lo dejo libre. Le doy mi bendición y le digo:  Querido, todo bien, me parece bárbaro que hagas tal cosa pero no conmigo... Que te vaya muy bien en la vida...
Y sigo mi camino cantando y bailando  acompañada de los que me quieren bien y me respetan.
Sin embargo no pasa eso.
Pasa que cada vez que hacen algo que duele,  me duele demasiado. Sufro. Me duele la cabeza y la boca del estómago. Me preocupo. No duermo. Me vuelvo paranoica. Si me cagaron, me mintieron, me faltaron el respeto o lo que sea, no puedo olvidar. Me persigo. Pienso que lo van a hacer otra vez. No vivo en paz. No tengo paz.
Y eso no es otra cosa que entregar mi poder. El poder que el Universo me dio para ser feliz y crear mi existencia se lo regalo a otro por un rato. Y lo peor es que ese otro no tiene nada que ver en mi Felicidad. Ese otro no tiene ningún poder sobre mí. No sabe lo que soy capaz de hacer, de sentir, de saber.
Yo no necesito a nadie para ser Feliz. Sólo necesito de mi misma. Sólo necesito decidir ser feliz y hacer lo que me gusta. Y vivirlo plenamente. Los demás (todos, hasta los hijos) son de palo. Las personas que nos acompañan en la vida, sólo hacen eso. Nos acompañan. Y tienen derecho a dejar de hacerlo. Y nosotras tenemos derecho a que si ya no nos gusta la compañía de alguien, darle nuestra bendición, e invitarlo a partir.
Pero si ya sabemos esto, entonces ¿porqué seguimos esperando algo de alguien? ¿Porqué no podemos ser felices con nosotras mismas, hacer lo que nos gusta, tratarnos bien, regalarnos cosas, escucharnos, comprendernos, ser compasivas, darnos gustos y todo eso que esperamos de los demás?
Hoy leí algo en un libro de Dyer que me parece muy acertado:
Debes SER   ESO  que quieres recibir...
Habrá que empezar por uno mismo....

domingo, 6 de enero de 2013

Los Reyes Magos NO son los Padres

Son las dos de la mañana. Hace un rato me convertí en Rey Mago y de puntitas (como dice Paloma) sacamos agua y algunas hojitas (a falta de pastito) para hacer como que los camellos habían comido.
Envolví los regalos (si, recién ahora!) y los puse sobre cada par de zapatos, como corresponde. Y mientras envolvía los regalos me puse a pensar....
Para qué le miento de esta forma? Será posible que no se de cuenta que es imposible que 3 camellos (que todavia no se si sabe que son) entren a la casa? Y suponiendo que si, tomen esa MISERA cantidad de agua para su tamaño? Y esas 4 hojas locas juntadas recién, mientras volvíamos de la heladería sirvan para alimentarlos????? Y que encima vienen del desierto con regalos que venden en la juguetería de acá a a vuelta???
A veces pienso que mi hija me dice todo que sí sólo para dejarme a MI con la ilusión de que ella se lo cree.
Pero supongamos que se lo cree. Es necesario que se lo crea? Es necesario mentirle y decirle toda esta sarta de pavadas? No sería mejor decirle, "mirá hija, mañana se conmemora una fecha inventada por un Concilio en donde fueron 3 reyes a llevarle algo a Jesús, te acordás, que nació en Navidad?Bueno, se festeja ese día, cuando le llevaron los regalos a él, entonces los chicos reciben regalos. Vos también. Que te gustaría?"
Y listo!!!!!!!
Y yo no tengo que aguantar hasta la una y media de la mañana que la piba se duerma porque está tan ansiosa que no se quiere dormir ni tengo que comprar/envolver/colocar regalos cual delincuente en mi propia casa para que no me descubra y no tengo que levantarme mañana a las 7 AM al grito de mamá, mamá, vinieron los Reyes!!!!
Pero después pienso, cuando vi su carita en Navidad, y se inventó toda una historia para justificar porqué Papá Noel había entrado a la casa pero ella no lo había visto. Cuando encontró los regalos y los abrió y descubrió justo lo que había pedido...
Entonces pienso que no le estoy mintiendo. No es un engaño. No es de mala fe.
Es de buena Fe. De toda la Fe del mundo. Es un cuento, como tantos otros que le cuenta su papá todas las noches. Es una historia que la ayuda a pasar por este mundo  loco con la Fe de que si creo en algo, ese algo existe. Y viene. Y me trae lo que le pido. Como el Universo!
Al fin y al cabo, con estas cosas le estoy enseñando que si le pide al Universo lo que desea, y cree firmemente que lo obtendrá, por más inverosímil que sea,  (como los camellos entrando por el pasillo!) el Universo se lo dará. Como Papá Noel. Como los Reyes Magos.
Los Reyes Magos no son los padres. Los padres somos un instrumento. Los Reyes Magos es el Universo mimso dando una lección a los más chicos. Los Reyes Magos son la Fe en algo más grande, que nos ayuda, que nos da lo que queremos y necesitamos, que nos escucha, y nos complace.
Creer en los Reyes Magos no es ser tonto, infantil o aniñado.
Creer en los Reyes Magos, es creer en Dios.