domingo, 10 de agosto de 2014

A punto de explotar.... de Libertad

Soy una bomba a punto de estallar. Si pudiera graficarlo sería una gran bola de fuego, amarilla, naranja, y algo de rojo en el centro del plexo. En la boca del estómago.
Eso está ahi. Retenido. Queriendo salir para algún lado. Y no puede salir. No puedo dejarlo salir. Porque no se que puede pasar si dejo que todo eso que tengo adentro salga.
Quiero creer que si es algo que me hace bien, no puede haber heridos. Pero siempre es posible que el fuego queme a alguien, por mas hermoso que sea, y por más calor que nos de.
Pero si la sigo dejando ahi, siento que estoy como dormida. No quiero sentir que estoy dormida. Quiero sentir que estoy viva y que toda experiencia en esta vida es para mi. Que puedo recibir todo lo bueno e  interesante que esta vida tiene para ofrecer. Y quiero vivirlo desde lo profundo del corazón, con toda el alma.
Durante muchos años solo hice lo que correspondía. Solo fui una niña muy buena y muy aplicada. No falté al deber ser ni a las buenas costumbres.
Una Obediencia perfecta.
Pero no soy eso. Soy una Mujer Libre. Una mujer que puede vivir, ser, y parecer lo que desee.
Cómo hago ahora para compatibilizar mi vida con eso? Con esa nena buena que todos esperan que sea? No puedo seguir siéndolo. No quiero seguir siéndolo.
Quiero que todo mi ser vibre. Que todo mi ser esté alineado con este Universo... que me manda señales a cada rato para que me decida a volar.
Eso quiero. Quiero volar. Quiero volar y que el que me quiera acompañar que venga. Pero al que le guste más el suelo... que se quede.
No puedo seguir siendo quien no soy. No puedo pedirle a otro que sea quien no es. Sólo puedo asumir cómo es la realidad. Cómo soy, y cómo son los demás.
Solo puedo hacerme cargo de la parte que me toca. Y es la de saber que soy libre y que nada ni nadie puede quitarme esa libertad.
De que me gusta vivir, experimentar, aprender, conocer, ver, viajar, moverme, cantar y bailar.
De mi depende permitirme ser quién soy. No esperar que otro me autorice, o me de permiso. 
Y cómo sólo se aprende viviendo, y el camino aparece moviéndose... ahí voy...
No me esperen.... no se cuando vuelvo.
Pero si vuelvo, se que vuelvo más viva, mas sabia y más feliz.