jueves, 22 de abril de 2010

Todo Cambió. Hoy Encontré MI ELEMENTO

Hace unos días, (para mi cumpleaños más precisamente) me regalaron un libro que  se llama "El Elemento", de Ken Robinson.
En este libro se explica que cuando uno encuentra lo que ama hacer, lo que más le gusta en el mundo, eso que haría hasta gratis, todo en la vida cambia.
Cuando uno hace lo que le gusta, es feliz. Simplemente eso. Aunque no tengamos mucho dinero, aunque haya trabas, aunque no todo sea color de rosa.
Cuando uno hace eso para lo que está hecho, todo se vuelve armónico. Todo encaja. Todo cierra.
El Elemento plantea dos cosas importantes.
Primero, que cuando uno está en su elemento, se siente pleno, dichoso, con mucha energía. El stress se toma de otra manera y parece que pudiera hacer eso por horas.
Segundo, es importante encontrar la Tribu. Es decir, el grupo de gente que hace lo mismo que yo y que me nutre, me enseña, me contagia, y también puede aprender de mi.
Cuando estaba estudiando, estaba totalmente en Mi ELEMENTO. Nosotros decimos, "en mi salsa". Y estaba rodeada de mi Tribu. Me sentía plenamente feliz en mis años de estudiante.
Pero luego de una estadía en el extrajero, (la que disfruté mucho y me fue muy bien) volví a la Argentina y ya nada fue igual.
Es cierto que nuestra realidad no es la de Europa, y que es normal que me sienta desepcionada en ciertos aspectos ligados a la profesión; sobre todo económicos y de estabilidad laboral.  Pero el hecho que ya van a ser 5 años que volví y yo todavía no salgo de ese desencanto, de esa apatía, de ese desgano.
Yo pensaba que MI Elemento me iba a dar muchas más satisfacciones (y más dinero, vale aclarar) que los que me ha dado.
Y por eso he acudido a buscar otras cosas, otros trabajos, otros estudios. Siempre pensando que me había equivocado. Que no era ese Mi Elemento. Que debía ser algo más que no lograba descubrir.
Pero heme aquí. A 5 años de dar vueltas y vueltas y vueltas y estoy exactamente en el mismo lugar. Y que descubro? Que mi pasión sigue siendo mi primer amor.
Ayer tuve la oportunidad de reemplazar a una colega en su puesto. Me sentí tan feliz! Volví a amar la profesión como antes. Me volví a enamorar de lo que hago.
Y yo que estaba muy cansada, con dolor de cabeza, de mal humor, quejándome de la vida en general, salí de ahi completamente renovada. Igual de cansada o peor, pero feliz.
Y ahi descubrí que en realidad no hay más vuelta que darle.
Amo esta profesión y eso es lo que quiero hacer. Y eso es lo que voy a hacer.
Que total, lo demás,  vendrá por añadidura.

miércoles, 21 de abril de 2010

Hoy me leyeron las cartas del TAROT!!

Soy una persona muy espiritual. Es decir, creo mucho en el espíritu de las personas, de los animales, de las plantas y de las cosas. En el espíritu de la Naturaleza toda, del Universo.

Eso no quiere decir que no me gusten o interesen las cosas mundanas y frívolas, como el confort, los zapatos o el dinero. Ser espiritual no es necesariamente vivir en un monasterio tibetano con los monjes...
Creo mucho en el espíritu, decía, y por ende en las energías que nos mueven, nos conectan y nos hacen estar vivos y tomar decisiones.
En esa energía que hace que el río vaya al mar, o que yo piense en vos, y "de casualidad" me llames por teléfono.
Es la misma energía. Es la misma "vibra". Es la misma fuerza que nos mueve y mueve todas las cosas.
Pero que tendrá que ver todo esto con el Tarot????
El asunto es que como creo tanto en este espíritu, no creo en la cartomancia. No creo que las cartas me lean el futuro. Simplemente porque el futuro no está escrito, y yo puedo hacer, gracias a esa energía interior, lo que se me antoje con mi vida, tomando mis propias decisiones.
Entonces se preguntaran que corno fui a hacer a que me tiren las cartas...?
Simple: Cobardía.
Si. Las cartas dijeron EXACTAMENTE lo que yo YA sabía. Me dijeron que hiciera lo que yo YA sabía que debía hacer. Pero que uno no tiene el valor de reconocer o de afrontar. Entonces, va uno a que otro le diga lo que uno ya sabe  que tiene que hacer. En mi caso, estaba en un brete muy complicado, entre muchos de mis trabajos. (tengo varios, y uno nada que ver con el otro).
Quería saber por cual me decido, porque ya no doy a vasto con todo -agregándole la familia, la casa, etc- y me estoy enfermando sin sentido, porque dinero tampoco veo mucho!
Pero mientras la señora (muy atenta ella, se notaba que sabía mucho de lo que estaba haciendo, independientemente de que uno crea o no) mezclaba su mazo de cartas con una ceremonia que parecía que se me jugaba la vida en esa tirada, yo YA sabía lo que iba a salir.
Premunición? No. Simplemente, uno, en el fondo de su alma y su corazón SABE lo que tiene que hacer. El problema es que no creemos en nuestra intuición, en nuestros sentimientos, y en eso que las tripas (o mejor dicho, esa energía que a todos nos une) nos dicen mejor que nadie. En ese momento crucial en que la Señora posaba cuidadosamente las cartas sobre la mesa, todo estuvo tan claro... Tuve todas las respuestas. Y ella no había leído ni una sola carta.











sábado, 3 de abril de 2010

Paz Interior

Algunas veces siento que no estoy del todo el en lugar en el que debería estar. Nunca me terminé de sentir totalmente cómoda con la vida que llevo. Pero es una sensación que tengo desde los 12 o 13 años. Antes decía que tenía un gran "no se" en la cabeza, porque nunca me terminaba de cerrar el camino que estaban tomando mis circunstancias.
Hoy siento exactamente lo mismo. (y eso que he logrado muchas de las cosas que me he propuesto)
Pero hay algo que todavía no encuentro: Paz Interior. Esa sensación de tranquilidad, de seguridad y confianza de que pase lo que pase no importa. Porque sé para donde voy y a donde quiero llegar.
Esa sensación de que la suerte esta de mi lado aunque no se vea en este moemento o aunque me cruce con muchos obstáculos.
Esa sensación es la que busco desesperadamente pero que no puedo encontrar.
Cuando vivía con mis padres, pensaba que la tendría cuando fuera independiente.
Cuando fui independiente, pensaba que era cuando me casara-
Cuando me casé, pensé que sería cuando me convirtiera en madre.
Y ahora que soy madre.... estoy como cuando vine de España!
Por eso creo que nada tiene que ver con las cosas que uno "logre" u "obtenga" en la vida. Va más allá de la pareja, el dinero, un  puesto importante, una casa propia.
Es una sensación que se logra en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia. Lo importante es hacer ese click que a uno le permite sentirse bien en sus zapatos. Feliz consigo mismo. En paz. Con la tranquilidad de la tarea cumplida. Con la sensación del respeto a uno mismo.
Con la seguridad de que pase lo que pase, uno no se saldrá del camino.
Esa sensación que te pone a caminar derecha, a sonreírle a la gente por la calle y mirar para adelante.
Esa sensación... que todavía estoy buscando...