domingo, 19 de octubre de 2014

Crisis de pánico, crisis exsitencial o momentos de lucidez?

Nudo en el estómago. Nauseas. La sensación de que me salgo del cuerpo. Como si mi alma no me entrara en el cuerpo. Me falta el aire. No puedo respirar y me siento encerrada. Siento que no tengo salida, no hay escapatoria.
Me siento mal, y no se porqué. No tengo idea qué es lo que me provoca esto.
Me pasa muy seguido. Cada vez más. Hacía mucho que no me pasaba, pero estas últimas semanas me pasa casi todos los días. A veces son unos segundos y enseguida se va. Pero hoy ha sido muy fuerte. Hoy fue bastante tiempo de sentirme asi. De a ratos mejoro y de a ratos vuelve.
Independientemente de lo que me diagnostiquen, yo se que esto no se soluciona con Rivotril. Ni siquiera con una valeriana. O con un día de spa.
Porque sea como sea que la medicina o la psicología lo quiera llamar, yo se que esto no es ni más ni menos que un llamado. Es el llamado que hace mi Alma a través del cuerpo para decirme que así no va más.
Es la forma que encuentra para mostrarme que tengo que cambiar. Tengo que encontrarle la vuelta a este presente que es tan confuso y tan difícil
Son pequeños o grandes momentos de lucidez. En donde las tripas se retuercen para que me suba una sensación mezcla de euforia con un miedo terrible. Pero que me indican que algo nuevo necesita venir. Y que mi alma lo espera. Lo espera y lo desea aunque este muerta de miedo por no saber que será de mi.
Y cuando me adormezco en la vida diaria, en el trabajo, en los quehaceres, esta "crisis" me viene a despertar. Me viene a recordar que ya no puedo postergarlo. Ya no puedo postergarme.
Y cada vez son más fuertes, porque cada vez tengo menos tiempo.
Ya el tiempo no me espera. Es ahora o nunca. Ya nada puede volver atrás. Ya nada es como antes y yo ya no soy una niña.
Las respuestas están adentro. Todo lo que debo saber ya me fue revelado.
Tal vez no lo quiera asumir. Pero ya lo sé.
Sé qué hacer y cómo. Sé que no me pasa nada malo. No estoy enferma. Al contrario. Estoy sana y mi sistema de alarma funciona perfecto.
Cada vez que me desvio o que me detengo, el cuerpo me avisa.
Es genial.
Habrá que moverse entonces, porque el aire me falta cada vez más. El estómago me duele mucho.
Habrá que dar el paso. Y salir a tomar aire.
Habrá que ser auténtico. Y buscar la libertad. O mejor dicho: Habrá que sacar la libertad interior para afuera.
Habrá que poner afuera todo lo que ya está adentro.
Abrir los pulmones, las ventanas, las puertas  y todo lo que sea necesariopara que entre el aire que falta y circule lo que esta estancado...
Gracias Alma, Gracias Cuerpo por avisar. Gracias por no dejarme estar.
Allá vamos....

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