martes, 30 de octubre de 2012

Delirios de una madre insomne...

Son las dos de la mañana. Veo por el balcón de mi casa una noche entre rosa y violeta, culpa de las nubes y  la lluvia. Dan ganas de salir a caminar. Y respirar aire húmedo.
Pero no puedo. Estoy con  mi bebe en el fular. Hace varios días que le cuesta dormir. De día y de noche...
Y como buena Gutmaniana que soy me pregunto: ¿Qué ME pasa?
Y sigo mirando por el balcón sin encontrar respuesta. No importa! Dirían en un libro. Con preguntarse es suficiente para sacarle al niño la necesidad de cargar con la angustia materna!
No. Aún no se duerme. Se ve que no es suficiente...
Y pensando y pensando, empiezo a ver fantasmas.
Si. Pero no son muertos. Son mis fantasmas. Empiezo a sentirme asustada en una casa oscura. Cuando es de noche y la cortina se mueve sola con el viento (o al menos eso parece), y de fondo se escucha una gota de la canilla que no cesa su clin, clin, clin...
Y vuelvo a tener 5, 6, 7 años. Vuelvo a ver a esa nena retraída perdida en su mundo solitario. Llena de príncipes azules que la rescataban de este oscuro y tenebroso bosque. Pero que en lugar de príncipes siempre se encontraba con un ogro.
Y vuelvo a tener 15 años, y me vuelvo a asustar de que alguien puede entrar. De que nada es seguro. De que ningun lugar es seguro. De que yo no tengo seguridad en ningún lado.
Y camino un poco y tengo miedo de girar, de abrir las puertas. No se qué me voy a encontrar del otro lado. No se con que fantasma del pasado me voy a topar. Con qué abandono, o con qué maltrato, o con que desprecio. Cualquiera sea, ninguno me gusta. Y a todos les tengo miedo.
Y pienso en mi hija mayor. Y me siento absolutamente identificada. Se está portando tan mal ultimamente. (bueno, mal... para lo que me tiene acostumbrada esto es portarse mal) Pero a pesar de retarla, pienso... Ella también debe querer que la haga dormir. Que le de de comer. Que la acune. Que la mime. Que no la rete por nada "porque es chiquita". Debe querer hasta que le de mi pecho. Tambien debe querer su lugar, en medio de su papá y yo en la cama grande. Y no estar a un costado. Y cómo no portarse asi, si esta enojada conmigo, con el mundo. Antes era todo para mi y yo todo para ella.Y ahora hay no uno sino dos entre nosotras. Y el último vino a atravesarme entera.
A veces pienso que esta así porque recuerda. Recuerda que con ella no dormí. Recuerda que a ella no la tenía upa. Recuerda que le restringía la teta. Se la negaba. (Me acuerdo y sufro...) No se si recuerda. Pero debe saber en el fondo de su alma que si hubo diferencia entre ella y su hermano. Y sobre todo, a ella no la parí. Con ella no me animé a darle el nacimiento que le di a su hermano.
Y como no sentirme identificada!  Yo también tengo un hermano, que no sólo me quitó la atención de mi mamá. Me quitó la teta!!! Me quitó la cuna, el coche y todas mis cosas. Tenemos 18 meses de diferencia...
Cómo no la voy a entender. Ella también quiere a su mamá. Yo también quiero a mi mamá.
Será eso en definitiva lo que ME pasa?
No se, es posible. La respuesta debe estar cerca. Mi bebé ya se durmió...

4 comentarios:

  1. ay Lis! La verdad es que son muy difíciles los primeros meses como mamás de dos...más cuando uno es así tan conciente.
    Un abrazo!

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    1. ya lo creo!!!!! :/ bue, vos sabes mas que yo de esto....

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  2. Me hiciste llorar.... dejá de recriminarte tanto... lo importante es el hoy! ojalá una tuviera la experiencia desde el primer día!!!!

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    1. Gracias Pao!!!! si si es cierto. Me recrimino cosas el 80% del día! jajajaaj
      Ojala sean eso, delirios, y que mis niños estén bien, y no se arrepientan de haber elegido esta madre!! :P

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